Julián Bozzo nace en Madrid en 1980. Hijo de Uruguayos pasa los primeros años de su vida en Torrelodones, un pueblo de la sierra de Madrid.
Fue su padre quien a los 14 años le regaló su guitarra y le enseñó los siete acordes mayores, a partir de ahí aquél instrumento se convirtió en la mejor compañera de viaje. Se dedicó a ella porque las cosas fuera no iban bien, algunas enfermedades le impieron salir a la calle y jugar, con lo que el mundo de fantansía tenía que generarlo en su habitación.
Siguió la vida y a los 23 años comienza sus estudios en Pedagogía Social en la UCM de Madrid, se licencia en 2007 feliz porque en ella encontró un asidero donde recostarse. Al terminar la carrera tuvo que elegir entre hace un docotrado o dedicadse a la música; y fue un maestro suyo quien le dijo "la vida es lo que vibra, la vida te habla, Ya estás muy formado, vete a la ciudad a crear islotes de felicidad... "
Mientras estudiaba se reencontró con un viejo amigo, el pintor Charles Darras, con quien empezó la aventura de "Le coin Inconnu". Le coin inconnu era el cuarto de Charles, una habitación en la mitad de la urbanización Molino de la Hoz, un espacio donde los amigos se empezaban a reunir para cantar, pintar, escribir, reflexionar o hacer manualidades. Este rincón fue el espacio donde Julián y Charles empezaron a forjarse como artistas. Un espacio que duró 2 años y donde todos los fines de semana había música improvisada, canciones que más tarde formaron parte del primer trabajo de Julián Bozzo "Al Sureste de las Cosas Grandes".
Aunque fue en 2006 cuando conoce a David Arribas y a Juan Pablo García (antigua formación conocida como "La Bandada"), en un encuentro de pedagogía musical en Gijón. El enamoramiento fue mutuo. Un año más tarde grabarían la primera maqueta de Julián Bozzo y años más tarde darían nombre a LA BANDADA.
Durante la aventura de Julián Bozzo y La Bandada, sucede la formación teatro-musical, Julián Bozzo y Las Magas. Un espectáculo que combinaba música y teatro con las artistas Marta Mansilla (Flauta Traversa) y Laura Nadal (teclados y piano). Presentan su espectáculo en salas de Madrid como Libertad 8 y el Buho Real. La experiencia dura dos años.
Marta y Laura, también formaban parte de la La Bandada, La aventura musical continúa y se venden todas las copias del disco "Al Sureste De Las Cosas Grandes" y en 2009 comienzan a grabar el segundo trabajo aunque ahora Julián Bozzo no era más un cantautor acompañado por una banda (aunque en realidad, jamás fue así) Ahora, la formación ya estaba consolidada y deciden cambiar el nombre de MUNDO ALADURIA, porque ahora son un grupo que se articula y se nutre desde la singularidad de todos.
Mientras grababa el disco con MUNDO ALADURIA se une a la compañía de teatro espontáneo IMPRONTA. Lo hace como repentista musical, generando ambientes musicales a las escenas improvisadas o creando canciones con las historias contandas en escena. (www.improntateatro.com)
Después de dos años donde Julián Bozzo se dedica a su carrera pedagógica y terapéutica, comienza sus gira en solitario, ofreciendo un espctáculo donde mezcla música improvisada junto con nuevas y viejas canciones.
El último trabajo con MUNDO ALADURIA lo hace acompañado por muchos amigos músicos como Jose Manuel Pizarro (Saxo) y Gito Maletá (teclados) sí como por Borja Barrueta (baterista) y Matías Cella. Estos dos últimos, músicos de la formación que siempre acompañan a Jorge Drexler, músico a quien Julián admira profundamente.
En los estudios de pedagogía se centra en ensayos sobre pedagogía narrativa, y a través de ellos sucede el concepto de ALADURÍA. Constructo pedagógico que pone de manifiesto la importancia del lenguaje en la construcción de uno mismo. Sobreviene al decirse que uno es lo que se dice, que lo fundamental de la experiencia humana es la relación que existe entre el sujeto y el objeto y que desde ahí, se puede comenzar a tener una realidad propia. Lo fundamental es el fenómeno que sucede.
Es difícil que se divida, o sea,,, que su estela aladúrica no le acompañe en sus conciertos y canciones. Su vida ahora se articula a través de seminarios de formación sobre pedagogía arstística, espectáculos de teatro espontáneo y improvisado y MUNDO ALADURÍA.
Julián Bozzo sigue formándose de psicoterapia gestáltica y sistémica y eso le ubica mucho más en el presente que desea exprimir, es un músico comprometido con el presente, un repentista que elabora canciones en el momento, en el de repende que sucede, porque para él ...
todo es ahora.
Mañana no exsite
y pensar... es enfermar de futuro...
